RESUMEN:
El objetivo de la presente ponencia es atender las voces de lxs NNA (niños, niñas y adolescentes) cuyas madres transitan el encierro carcelario. Tomamos la investigación cualitativa basada en entrevistas, testimonios, comentarios, decires de: NNA, sus propias madres, mujeres a cargo y profesionales vinculados.
Luego de escuchar diversas voces concluimos: el encierro carcelario femenino produce efectos devastadores en los núcleos familiares, dado que en general se presentan familias monoparentales las cuales suelen tener a la cabeza una mujer - madre, y de quien depende su prole en lo que respecta cuidados y atención.
Que una mujer esté presa provoca la ruptura del vínculo materno-filial, ya que se generan nuevas din ámicas intrafamiliares y lxs hijxs a veces no logran integrarse y recibir contención para transitar el día a día. Todo ello dificulta su desarrollo vital, produciéndoles un impacto negativo que los arrastra a peligrosos derroteros, ya que es trabajoso reconocer un nuevo vínculo de autoridad parental. Se produce un desgate que convella a la desvinculación con sus madres, ya que lxs hijxs mayores de 4 años pasan a formar parte de otras relaciones parentales lejos de ellas. Se presenta un contexto desfavorable para lxs NNA que transitan su desarrollo psicosocial afectivo con sus madres recluidas, dado que no hay organismo estatal que ponga en juego políticas públicas palpables que puedan morigerar el daño que causa esta situación y evitar así la trascendencia de la pena. Ante esta realidad que impacta desamparados, abandonos, angustias para NNA, abordamos sus demandas, las hacemos visibles a fin de lograr una transformación en las estrategias a aplicar por los organismos pertinentes.
Palabras claves: Hijxs. Desamparo. Políticas.
1.INTRODUCCIÓN
A lo largo de sus 18 años MTL ha caminado territorios penitenciarios femeninos, ha escuchado, presenciado, acompañado y ha visto realidades de diversas índoles. Basándonos en ello y haciendo un breve paneo sobre la historia del encarcelamiento femenino observamos que frecuentemente las mujeres encarceladas están inmersas en una fracción socioeconómica empobrecida donde sus vidas han sido atravesadas por la escasa protección del estado. En este entramado nos encontramos con tres actores, los NNA, sus madres y los círculos que acompañan a los mencionados, todos vivencian el encarcelamiento desde diferentes ángulos.
La cárcel alberga a un cúmulo de mujeres que responden a los parámetros enunciados por el Dr Zaffaroni[1] ya que conforman familias monoparentales, recayendo sobre ellas tanto el cuidado de la prole como el sostén económico, también suelen hacerse cargo de la familia extendida (hermanos, sobrinos, cuñados, padres, etc.). Afrontan todo este panorama que requiere de tiempo, dedicación y dinero con sus escasos recursos provenientes de subsidios estatales y trabajo informal. Son mujeres que a diario tienen que reinventarse para obtener los medios necesarios para subsistir, formando parte del sector suburbano vulnerable lo que se torna aún más complejo. Esta fotografía muestra a las mujeres y a su prole en el mayor desamparo exponiéndolas a incursionar por esos espacios de tembladeral que son reñidos con la ley. Se convierten en un blanco fácil para ser atrapadas por el engranaje delictivo que promete prontas soluciones económicas y sin embargo el resultado es aún más gravoso.
El encarcelamiento no se inicia con el ingreso a la institución carcelaria, sino antes con la estigmatización y el estereotipo inscripto en el imaginario social, que las hace pasibles de ser “mujeres presas”.
Es alarmante el aumento constante del número de mujeres que ingresan al penal, siendo una de las principales causas el empobrecimiento y la falta de acceso a recursos para satisfacer las necesidades básicas del grupo familiar.
La población femenina que integra la comunidad carcelaria de la ciudad de Rosario, Complejo Penitenciario Subunidad 2,ubicado en 27 de febrero 7800, Provincia de Santa Fe, Argentina, en su mayoría son madres según las referencias informales de las guardiacárceles y arribamos a los siguientes datos: en el año 2023 se registra que el 90 % de las internas tienen hijxs y el 2% restante de mujeres no tienen hijxs. Luego la guardia cárcel nos agrega que el 8% son hijos adolescentes.
Una vez que las mujeres son aprehendidas se desmorona la estructura familiar que sostienen, produciéndose una diáspora con sus hijxs que recaen sobre otras mujeres casi siempre del entorno familiar, del vecindario y/o del círculo afectivo o en última instancia institucionalizados. Se produce una ruptura en la parentalidad como así también con la pérdida de sus efectos personales, subsidios, provoca una reorganización económica, de recursos generales que les permiten sustentarse y nuevos desafíos en lo que respecta a los vínculos. Los hábitos carcelarios generan aislamientos y desconocimiento del afuera, esta realidad de quedar muchas veces desconectadas de la vida diaria de ellxs, provoca en sus madres angustia, desazón e inquietudes exponiéndolas a constantes reclamos ante las autoridades carcelarias por información al respecto. Pedir acceder a una llamada, crear lazos comunicativos a través de las visitas de otras internas del mismo barrio, consultar por medio de sus Defensores, esperar sus visitas. Por momentos el sistema carcelario se percibe de forma desinteresada de la condición de ciudadano que tienen lxs NNA y sus madres presas, que siguen siendo sujetos de derechos, deberes y obligaciones. Solo que aquí cambia el contexto de: libertad a cárcel, en consecuencia el estado debe garantizar el ejercicio de sus derechos que no son atravesados por la ley de ejecución penal. Entonces ¿Por qué día a día rondan en las cabezas de las mujeres diversos interrogantes respecto a sus hijxs?; ¿el sistema tiene consideración por su condición de madre? A las mujeres las conmocionan los siguientes interrogantes ¿Cómo transitan sus hijxs por la vida?; ¿están cubiertas sus necesidades básicas?; ¿comen?; ¿estudian?; ¿lxs cuidan?; ¿tendrán amigxs?; ¿novixs?; ¿entrarán en bandas?; ¿qué les genera la situación?
Los límites son mucho más que simples muros, la Ley 24.660 y el ordenamiento penal establece que debe privarse únicamente de la libertad ambulatoria pero la realidad nos muestra la otra cara, la privación atraviesa vínculos y pone en pausa abrazos, besos y palabras. La pena trasciende de los muros de la unidad penitenciaria colocando a sus hijxs en “co-pagadores”[2] del ilícito cometido por su madre, rompiendo así la “personalidad de la pena” que impide que otra persona pague por un hecho ajeno.
Mencionar a lxs hijxs y sus familiares es fundamental, ya que al trascender la pena podemos observar como el sistema y sus políticas penales ponen atención en la autora del delito, colocando al resto en un plano “secundario e invisible”[3] a ello.
La llegada de los mencionados familiares a la visita pone al descubierto situaciones problemáticas que atraviesan lxs hijxs al tener a su madre presa: intermitencia en la asistencia a la escolaridad o abandonarla directamente, padecer enfermedades diversas, ansiedad, problemas en la socialización primaria[4], peleas barriales, reticencias a aceptar la conducción de la persona a cargo (abuela, tía, hermana, vecina), aumento de los conflictos en sus esferas, culpas, escasez de recursos económicos, entre otros. Todo esto profundiza la carga emocional de las mujeres que perviven dentro de la cárcel como en sus círculos externos a la unidad. Las aquejan situaciones difíciles dentro del penal, de convivencia, de subsistencia, de control y se suma un “afuera” que se torna inmanejable por las distancias.
En el entramado de la ruptura de lo cotidiano y a medida que los NNA van creciendo se hacen más distanciadas las visitas, más confrontativas, acompañadas de reproches mutuos, tornando difícil el reencuentro y dejando un sabor amargo en las madres cuando sus expectativas se ven truncadas, añadiendo un plus de sufrimiento a su estadía según relatan las mujeres entrevistadas.
En los rumores que circulan en las colas de visitas a la unidad hemos escuchado y apreciado los sentimientos que atraviesan los cuerpos de los NNA, sus rostros de descontento, desagrado, alegría, molestia, curiosidad, indiferencia, entre otros.
Los NNA de mujeres presas dicen: ¿Y ahora qué?; ¿dónde voy?; ¿con quién?; ¿cuándo voy a volver a tener una mamá?; ¿por qué me hacen esto?; entre otros interrogantes.
2. MARCO TEÓRICO
Nos remitimos a las palabras de Rita Segato para refrendar la idea del proceso de institucionalización: (...) “es decir, queda suspendida la mujer libre que era para dar paso a una mujer encarcelada cuya identidad es totalmente institucionalizada” (Segato, 2003). Si bien Rita hace referencia a sus madres, nosotras queremos ahondar en la realidad paralela que se genera en su prole por consecuencia a ello.
Nos adentramos al territorio menos avistado, el de los hijxs que quedan afuera de la cárcel, para escuchar sus voces, para darles la opción de ser considerados dentro de este panorama que implica tener “madre presa” y crecer en una sociedad que no los ve. Un manto que oculta madres e hijes atravesados por el estigma del encarcelamiento.Otorgar valor testimonial a las narrativas de vida que se entrecruzan y confluyen de cierta manera con la condena de sus madres. Los múltiples trabajos investigativos de las últimas décadas relativos a la prisión y sus efectos se circunscriben primordialmente a varones y en pocos aparece la temática femenina. Esta realidad circunscrita específicamente a NNA está siendo últimamente visualizado en los intereses académicos Podemos referenciar Ferreccio Vanina y su libro “La larga sombra de la prisión” como antecedente guía en nuestro recorrido porque indaga y pone al descubierto cómo .impacta el encarcelamiento en los familiares. Asimismo también la producción realizada por la Procuración Penitenciaria de la Nación en su trabajo “Más allá de la prisión desnuda como se viven las paternidades y maternidad atravesadas por el encierro.
Observando a Bowlby (1986) quien es citado por Gallegos y Mettifogo (2001), se confirma que la separación de lxs hijxs con sus familias genera que lxs mimxs pierdan su referente de identidad y pertenencia, provocando en ellxs un sentimiento de inseguridad que se traslada al entorno. Denota dicha situación la importancia del vínculo afectivo para desarrollar su autoconfianza, seguridad en sí mismx y la construcción sólida de los aspectos que regirán a futuro su vida y relaciones afectivas.
Nos hemos remitido a los dichos de Arocena y Cesano para entender el impacto que tiene sostener el vínculo entre la madre y el NNA.
Conocer de cerca las vicisitudes de atravesar los muros de la cárcel en calidad de detenido o detenida moviliza e impulsa a los familiares a organizarse. Ello conllevó la génesis de fundar ACIFAD, organización precursora en reconocer la necesidad de exponer las consecuencias psicofísicas sociales que acarrea la reclusión.
Por otro lado, la Ley 24.660 en su Capítulo XI refiere a: “RELACIONES FAMILIARES Y SOCIALES” art. 158 y ss. Todo ello refiere a la necesidad de la persona recluida de estar informada sobre las situaciones familiares, de salud, del desarrollo de la vida diaria de sus hijxs, como así también poder comunicarse y saber que acontece en el mundo exterior (independiente a su limitación ambulatoria).
Según el principio de proporcionalidad de la pena en el derecho penal y el estudio de Mujeres en prisión. Los alcances del castigo (2011) por la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN), el Ministerio Público de la Defensa y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), evidencian la desproporción que se produce entre el daño social producido por los delitos y las consecuencias devastadoras que se producen sobre ellas y sus hijxs a la hora de recibir la castigo.
Por último, no menos importante, el marco legal a nivel internacional que contempla a los NNA como sujetos de derechos y a sus madres como tales deben cumplimentados por el estado argentino, ya sea desde la Convención sobre los Derechos del Niño hasta los Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de Libertad en las Américas. También recordar que lxs hijxs de las mujeres presas se ven envueltos en este contexto sufren, inevitablemente, la pena que recayó en principio sobre sus madres. Es importante que el Estado siga los lineamientos establecidos en CADH, para morigerar los padecimientos de esas infancias. Teniendo en cuenta que la Convención es incorporada por nuestra constitución en su artículo 75 inc 22, el mismo reza que: "la pena no puede trascender de la persona del delincuente". Sin embargo se evidencia en los cuerpos de los actores mencionados que la pena trasciende de todas formas.
Volviendo a nuestro punto de partida: Lxs hijxs de mujeres presas se preguntan: ¿Y nosotrxs qué?
Este interrogante nos interpela y nos obliga a bucear sobre la historización del encarcelamiento femenino que repercute de manera innegable en el trayecto vital de su prole. Poder conocer la situación en la que quedan subsumidos lxs hijxs de las mujeres presas entre los 5-17 años de edad y su impacto en el desarrollo de la vida diaria. Cuando el Estado procede a efectivizar la reclusión de mujeres cuyos hijes quedan fuera de la cárcel, debe asumir la responsabilidad de desplegar acciones de amparo y protección integral de derechos según las obligaciones estatales asumidas a nivel nacional e internacional. El estado debe brindar acompañamiento y seguimiento a los NNA y sus familias mediante asistencia por medio de protocolos, agentes estatales, según lo expresado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
Es indispensable gestionar y acompañar los nuevos caminos que esos NNA tendrán, comprendidas dentro del ámbito familiar, círculo extendido y como última opción su institucionalización.
3. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN.
Este trabajo tiene como objeto de análisis las repercusiones en la vida de los NNA en edad escolar (entre 5 y 17 años de edad) cuyas madres se encuentran presas en la Cárcel de Mujeres -SUB 2, ubicada en calle 27 de febrero 7.800 de la ciudad de Rosario, Santa Fe, Argentina. Al momento de iniciar nuestro recorrido sobre la temática decidimos armar un mapa de trabajo donde ubicamos los actores intervinientes y las posibilidades de acceder a ellxs.
¿Cómo podríamos contactar a los NNA, sus familias y personas a cargo?
En los encuentros semanales de los talleres que Mujeres Tras Las Rejas desarrollan en la Unidad 5 surgió el primer eslabón de la cadena, entablando amistosos diálogos donde se manifestaron que desde la cárcel se tornan dificultosas y conflictivas relaciones con sus hijxs.En ese momento planteamos nuestra idea de análisis sobre el impacto que tiene en los NNA y sus cuidadores la situación de su encierro carcelario.
Ellas, en papeles escritos a mano, nos brindaron contactos, direcciones, nombres, edades, apodos, números de teléfono de sus hijxs y/o cuidadores, con la esperanza de que los vínculos mejoren y apostando en cierta manera a este trabajo que pone en descubierto esta parte de padecimiento de lxs hijxs que nunca fue mirado. De esta manera conformamos nuestra primera base de datos.
A partir de estas fuentes planteamos estrategia para continuar nuestro trabajo y adoptando el método de investigación cualitativa llevamos adelante entrevistas semiabiertas y diferenciadas acorde a la edad del entrevistado. Es importante resaltar que lxs participantes fueron seleccionados acorde al método cualitativo implementado, es decir, personas que cumplían con los requisitos preestablecidos en nuestro trabajo.
Al momento de realizar las entrevistas contábamos con guías de preguntas para orientarnos, las cuales permitieron cierta flexibilidad a la hora de interactuar. Vale remarcar que las guías fueron resultado de interrogantes que nos hemos planteado y recogimos del eco de lo dicho por las mujeres en el penal. Todas las entrevistas fueron grabadas y transcritas respetando el espíritu de lo expresado. El objetivo principal siempre fue escuchar las vivencias, sentimientos, pensamientos, historia familiar, vínculos parentales, percepción de las visitas carcelarias y todo lo que el/la entrevistado/a quisiera contarnos, tratando así de realizar intervenciones mínimas y respetuosas con la situación. Todo ello fue desarrollado en el periodo que abarca desde mediados del año 2022 al corriente año.
Se entrevistó a: 1 guardiacárcel[5], 2 madres de mujeres presas, 7 NNA, 8 mujeres presas (ya sea que estén actualmente en la unidad, como otras que actualmente están en domiciliaria o libres)
Sus decires tomaron significancia respecto del tema central que nos convoca Encuentros dialogales donde la expresión sencilla y espontánea permeabiliza la información. Fue necesario algunas veces reiterar los contactos, ya sea de forma presencial o telefónica.
Según el investigador Colombiano David Rodriguez Goyes (Universidad de Oslo, Noruega) quien apuesta a “entrevistas repetidas” con el fin de obtener mayor profundidad y legitimidad en la narrativa. Dado que hablar más produce desahogo, sana, permite manejar historias propias y aportar cambios a los sistemas.
En las entrevistas a los NNA, implementamos las siguientes preguntas en un modo dialogal.
1. ¿Qué edad tenías cuando todo sucedió?
2. ¿Con quién viviste una vez que mamá estaba en la cárcel? ¿Cómo te llevas?
3. ¿Qué nos podrías contar sobre tu etapa escolar de ese momento?
4. ¿De que charlaban con mamá cuando la veías? ¿Que le contabas sobre tu vida diaria?
5. En el barrio, en la escuela, en la familia y amigos la situación de mama ¿traía conflictos?
A las abuelas maternas:
1. Que significó el momento en que tu hija quedó detenida y te hiciste cargo de los NNA.
2. Contamos cómo fue tu día a día luego de ese suceso, desde lo personal, económico, vecinal y familiar.
3. ¿Cómo te organizaste para afrontar este nuevo vínculo que te colocaba en lugar de organizar desde la escolaridad, comida, salida, amistades,medios de comunicación del NNA?
4. ¿Qué nos podes contar sobre sostenerte a vos misma, a los NNA y a tu hija en simultáneo? ¿Cómo lo llevaste?
5. Contanos sobre las visitas y los NNA ¿hubo resistencia para ir? ¿Cómo se vivió ese momento?
A las madres presas:
1. ¿A cargo de quien/es quedaron los NNA?
2. ¿Cómo fue transitar el tiempo separados?
3. ¿Recibís comunicación, información o contacto frecuente con ellos?
4. ¿Cómo fueron los encuentros con los NNA y tu madre?
5. ¿Querés compartir con nosotras relatos de los encuentros con NNA?
A la guardiacárcel:
1. ¿Podrías informarnos sobre la población de mujeres de la unidad? ¿Cuántas son madres?
2. ¿Podrías compartir algo respecto a las visitas que ves en la unidad?
4. RESULTADOS
De los testimonios, entrevistas, cuestionarios obtenidos a lo largo del recorrido, pudimos desbrozar como eje primordial el efecto-consecuencia sobre los trayectos de vida de NNA y de las personas a cargo, hablamos de la ruptura del vínculo materno-filial que resquebraja la estructura de crianza, desarrollo social, afectando tambiénes a aquellas otras mujeres sobre quienes se recarga con el rol de cuidadoras.
En principio observamos a las madres presas entrevistadas quienes:
- En su mayoría madres entre 25 y 50 años de edad aproximadamente.
- Tienen más de un hijx.
- Historial de familias monoparentales.
- Con escaso acceso a la educación formal
- Previo a ser detenida contaba con trabajo informal, desempleada, precarizada.
- Acercamiento a la actividad delictiva como estrategia de supervivencia
Las cuidadoras :
- Madres de las mujeres presas, abuelas de los NNA, otra familiar y/o amiga de la flia.
- Toman decisiones sobre el cuidado diario de los NNA abarcando todo lo referente a la crianza: salud, escolaridad, salidas, entornos, noviazgos, etc.
- Sostienen emocional y económicamente a las mujeres presas llevando a la unidad alimentos, ropa, acarreando en simultáneo con lxs NNA de las mismas.
- Se ven compelidas a buscar recursos suficientes y para poder sostener tantas responsabilidades hacen changas extras a sus labores principales.
- Sin haber finalizado los tramos de educación formal.
A los Niños, Niñas y Adolescentes[6]:
Edades de los NNA entrevistados: (Nombres ficticios para preservar su identidad)
LUZ: 7 AÑOS
TRINIDAD: 14 AÑOS
SOFÍA: 11 AÑOS
NICO: 16
MAX: 12 AÑOS
BIANCA: 17
BRIAN: 8 AÑOS
-Luz, Sofía, Max y Brian se encuentran transitando la etapa escolar correspondiente según la información brindada por sus cuidadoras. Trinidad cursa primer año de la escuela secundaria sin conflictos. En cambio Nico actualmente se encuentra en intermitencia escolar cursando segundo año de la escuela secundaria barrial. Bianca interrumpió su trayecto educativo este año aduciendo que continuará el año que viene en el EMMPA. Por otro lado, algunos de ellos presentan dificultades para asistir a controles odontológicos, salud integral, horarios de recreación,. provocando rispideces y desacuerdos con las cuidadoras.
Volviendo sobre la información respecto a la población femenina que integra la comunidad carcelaria de la ciudad de Rosario, Complejo Penitenciario Subunidad 2,ubicado en 27 de febrero 7800, Provincia de Santa Fe, Argentina, en su mayoría son madres según las referencias informales de las guardiacárceles y arribamos a los siguientes datos:
Desglosando las entrevistas realizadas:
1. NNA Luz, 7 años de edad. Hija de C.G. Contacto telefónico de Stefania y Graciela en fecha: 14/07/2023.
Luz: “Ehh sí, me gusta estar con la abuela (...) a veces extraño a mi mamá (...) me gusta jugar con mi hermana también (...)a la escuela me lleva la abuela y ella habló con la señ (....)la abuela siempre me cocina milanesas con huevos y papas y tomates (...) cuando voy a ver a mamá juego con la Emi y corremos por el patio (...)mi hermana no va a verla a nuestra mamá (...) no me gusta irme sin mi mamá”
En base a lo expresado podemos observar lo vital de la figura de la madre en los NNA, sobre todo a la edad de Luz.
Vínculo sólido, seguro y estable entre la madre y el niño durante su primera infancia - en cuanto al ciclo vital que va desde la gestación hasta los cinco, seis, siete u ocho años de edad - influye sensiblemente en la capacidad del menor para establecer relaciones afectivas sanas a lo largo de su vida. (Arocena y Cesano, 2015, p.100)
2. NNA Max, 12 años de edad. Hijo de M.R. Contacto telefónico de Stefania y Graciela en fecha: 7/06/2023.
Max: “Tengo 12 años, voy a séptimo grado y soy abanderado de la bandera de Argentina. Cuando mi mamá no estaba yo me sentí mal, me sentí muy mal (...)fue un gran cambio (...) yo no sabía lo que estaba pasando y la vi a mi mamá presa (...)
ehhh con todo ese tiempo me quedé con la abuela, en ese tiempo mi abuela me llevaba a la escuela y me hacía la comida (...) emmm. yo no hablé con nadie de eso, yo no hablé con nadie, con ningún amigo, con ningún vecino, ni con ninguna profesora (...) mi abuela le dijo pero le dijo a las profesoras y a la directora de la escuela de lo que estaba pasando (...) yo lo único que quiero es que pueda volver a compartir cosas con mi mamá como ir a pasear, salir a comer, ir a los juegos que antes hacíamos que antes íbamos yo y mi mama antes de que este presa (...) quiero hablar con ella todos los días, pero no la dejan que me llame (...) quiero que mi mamá esté en libertad y también quiero que los jueces escuchen a las madres que tienen hijos y a los hijos de esas madres, quiero que los escuchen”
En base a lo expresado por Max no podemos dejar de lado el interés superior del niño que se encuentra en juego cuando su madre ingresa a la unidad, su derecho a mantener comunicación permanente a fin de tener una participación más activa de su madre en su crianza, logrando así la estimulación familiar. Si observamos el Capítulo XI “Relaciones Familiares y Sociales” de la Ley 24.660, en su art. 158 entendemos que la madre e hijo tienen derecho a la comunicación constante y permanente.A su vez el Decreto Nacional N° 1136/97 que la reglamenta refiere a la consolidación familiar propendiendo a la visita del hijx.
3. NNA Sofia, 11 años de edad y Brian, 8 años de edad. Hijxs de C.V Contacto telefónico de Stefania y Graciela en fecha: S:10/01/2023, B: 12/05/2023.
Sofía y Brian: No me gusta estar con mi abuela (...) me reta (...) la extraño a mi mamá pero no quiero ir a la cárcel.
Brian: No le conté a nadie, me da vergüenza ir a verla allá.
Sofia: Me da miedo la policía (...) la abuela no va a las reuniones de la escuela.
En las palabras de Brian y Sofía se deja entrever cómo trasciende sobre sus cuerpos la cárcel, el miedo a la autoridad, a la policía, al ingreso y sus requisas. Ambos no contaban que querían ver a sus madres pero que esa parte muchas veces los hacía dudar si ir o no a la visita que se lleva adelante los días miércoles y sábados de cada mes. Por lo tanto, siguiendo el Decreto 1136/97 en su art 31 y el derecho a las visitas de los familiares, el ambiente donde las mismas se desarrollan
deberían ser seguros y resguardando la intimidad y honor de las personas.
Observamos en estos niñxs relatos similares, muestran que el encarcelamiento materno desestructura la vida familiar provocando inquietudes y desarraigo.
Los NNA deben hacer un esfuerzo para manejar sus sentimientos encontrados, deben desestructurar lo que quieren como hijxs y lo que la realidad les presenta. Son sentimientos ambivalentes de querer estar con la mamá y a su vez querer huir de la situación.
Lxs niñxs nos contaron sobre el miedo a la autoridad a la hora del ingreso, entendimos que se refieran a las requisas, por lo tanto no podemos dejar pasar por alto que, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se deben cumplir una serie de requisitos a la hora de llevarlas a cabo velando por la legitimidad y ser respetuosas. A su vez CADH reconoce que no debe lesionarse la dignidad de las personas sometidas, en este caso los NNA, ya que ello implicaría una trascendencia de la pena a su persona. Todo ello se resume a que los NNA no quieran asistir a las visitas.
4.-NNA Trinidad 14 años de edad, hija de M.R. NNA Nicolas, 16 años de edad, hijo de G.N. NNA BIanca, 17 años de edad, hija de B.Z. Contactos telefónicos de Stefania y Graciela en fecha: T: 12/08/2023, N: 14/09/22 y B: 5/11/2022.
Trinidad : cuando cayo mi mama tenia una bronca barbara, mi abuela queria que fuera a la escuela o que trabaje y de rabia le rompi el celular. Patee todo. despues bue me calme. ahora la visito poco a mi mama.
Nicolas: Mi mama no esta en mi casa y no es nadie para decirme que tengo que hacer. Ella me hizo esto y yo no quiero saber nada con ir a verla, que se quede alla porque cuando entraron ,fue re groso, metia miedo cuando llegaron , de golpe, rompieron todo a los gritos y se la llevaron.
Bianca: yo cuando me enojo le digo de todo a mi mamá, una vez le dije que se muriera. mi abuela me re agito. pero bue yo necesitaba a mi mama y ella me fallo.Porque ir hasta allá a verla, Hoy mi familia es Pedro.
Los dichos de estos NNA nos lleva a considerar las consecuencias desocializadoras que provoca la ausencia de la madre presa dentro del núcleo familiar.
El impacto de la cárcel en la vida de los NNA es tan violento que en muchos casos se advierten enojos y distanciamientos muy pronunciados en las formas de vincularse entre los adultos y NNA, con sus familiares privados de libertad (Procuración Penitenciaria de la Nación, 2019, p.89)
Siguiendo a Méndez (1995) quien ha investigado sobre los efectos sobre el grupo familiar y NNA cuando la madre está encarcelada. Observó que los mismos se ven gravemente afectados en su forma de desenvolverse a nivel social, adoptando conductas antisociales.
De las palabras de los NNA se desprenden situaciones en los que se sienten más vulnerables y expuestos a riesgos por decisiones tomadas para sortear su presente.Algunos aspectos como obtener recursos económicos por caminos dificultosos o realizar accionar para mantenerse dentro de un círculo de pertenencia, como así también refugiarse con personas que les prometen rápidos ingresos . Otra arista compleja es ser captada por organizaciones delictivas
6. CONCLUSIONES
Revisando las extensas entrevistas realizada a NNA que aceptaron conversar con nosotras, podemos ver como el encarcelamiento de las mujeres provoca una profunda ruptura parental, dejando casi al libre albedrío a su prole, porque aunque haya una aceptación por parte del familiar directo o indirecto o familia extendida, la ausencia de la madre ocasiona un vacío brutal. No hay, en general, quien logre canalizar la autoridad de crianza, provocando desajustes conductuales, interrupción de la escolaridad, embarazos adolescentes, incursión por adicciones, desfasaje social. Inicialmente los procesos violentos con los que desembarca la policía en las casas de las familias allanadas, sin miramientos ni cuidados especiales ante la presencia de NNA nos convoca a poner en evidencia la indiferencia del Estado y la necesidad de una transformación de las estrategias que son deshumanizantes y aplicadas en esas circunstancias.
Propendemos a que el Estado Provincial ejecute políticas públicas de cuidado para la niñez, adolescencias y familias que el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación propone como “Protección integral de derechos de niñas y niños con referentes afectivos privados de la libertad”.
● Garantizar a niñas y niños con madres privadas de la libertad el ejercicio de sus derechos.
● Propiciar que niñas y niños puedan gozar del derecho a mantener el vínculo con su madre.
● Facilitar las condiciones necesarias para la crianza de sus hijas y/o hijos en caso de cumplimentarse el arresto domiciliario materno.
● Propiciar lineamientos y protocolos de actuación, instrumentos de seguimiento dirigido a las situaciones de salud, educación, buentrato, recreación de niñas y niños fuera del ámbito carcelario.
Estas directrices deberían ser los ejes desde donde se enlacen las estrategias de cuidado, prevención y protección de los NNA cuando sus madres están presas. Considerando las situaciones de desamparo, vulnerabilidad y riesgos a los que se ven sometidos en la vida diaria, el Estado debe poner a disposición a los mismos un abanico de garantías, ya sea desde el ejercicio de sus derechos hasta ser oídos por las autoridades pertinentes como protagonistas de su historia. Es indispensable que esta situación no se convierta en limitante de su desarrollo socioafectivo, debiendo canalizar apoyo psicológico, contención social, espacios de aprendizajes y recreación que los impulse a proyectar objetivos de vida.Advertir la importancia de distribuir concienzudamente los recursos humanos, profesionales y económicos para que todo lo anteriormente nombrado no se torne utópico, como asi tambien crear la figura de “acompañante especial” específico, que construya lazos socioafectivo , monitoree y sea referente valido, significativo para los NNA.
7. BIBLIOGRAFIA:
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● ALMEDA, E.LISABET. Mujeres Encarceladas, Editorial Ariel, Barcelona,2003.
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● CORTÁZAR A, FERNÁNDEZ P, LÉNIZ I, QUESILLE A, VILLALOBOS C y VIELMA C. (2015, Enero) ¿Qué pasa con los hijos de madres encarceladas? Cómo amortiguar los efectos nocivos para los niños cuyos padres están privados de libertad. chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.camara.cl/verDoc.aspx?prmID=117002&prmTIPO=DOCUMENTOCOMISION
● Convención sobre los Derechos del Niño. Adoptada y abierta a la firma y ratificación por la Asamblea General en su resolución 44/25, de 20 de noviembre de 1989. Entrada en vigor: 2 de septiembre de 1990
● Simkin H, Becerra G. (2013, Diciembre) El proceso de socialización. Apuntes para su exploración en el campo psicosocial. http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-17162013000200005#:~:text=De%20acuerdo%20con%20Berger%20y,significativos%22encargados%20de%20su%20socializaci%C3%B3n.
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● AROCENA
● https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/45000-49999/47102/norma.htm decreto
Notas:
[1] El Dr Raúl Eugenio Zaffaroni expresa que la “selectividad”, un fenómeno inherente al poder punitivo cuya característica principal está ligada a que la ejecución de las penas queda especialmente reducida a un grupo de personas que suelen pertenecer a los sectores más carenciados de la sociedad.
[2] Término que tomamos prestado de Vanina Ferreccio (2017)
[3] Término que tomamos prestado de Vanina Ferreccio (2017)
[4] De acuerdo con Berger y Luckmann (1968), la socialización primaria corresponde a la introducción del individuo en la sociedad, es decir, a la internalización por parte del sujeto de un "mundo objetivo"social construido por "otros significativos"encargados de su socialización. Generalmente, se suele dar a la familia el papel de agente socializador primario de manera prácticamente exclusiva.
[5] La única guardiacárcel que accedió a ser entrevistada.
[6] Observación: Fue fundamental hacer primero una llegada previa a los adultos vinculados a NNA para poder ser lo menos invasivas posible.